¿Sabéis qué? Estoy viajando en tren con mi portátil y mi módem 3G mientras veo el porno que durante estos días os enseñaré. Ahora mismo tengo delante a un negro del Top Manta, y lo que menos se imagina él es que yo, en segundo plano en mi pc, esté visualizando un video amateur de un negro con una blanca. Y lo que menos os imagináis vosotros es que sea verdad, pero más cierto que la vida misma es.
El negro no me pone nada, aunque no va sucio ni huele mal, es feo y demasiado flaco. Sin embargo, la situación que se ha generado me produce bastante morbo. En el video que os dejo podéis ver a una ciudadana de a pie peinándose ante el espejo tras haberse pegado una ducha, y su amigo del África Tropical tirándose a ella con las manos como un pulpo.























































|