En la madrugada de ayer, un delincuente encapuchado se coló en la mansión que Britney Spears regenta en Hawai, mientras ésta se encontraba con su madre y sus hijos celebrando la festividad de Halloween en un lujoso hotel de New York.
El ladrón no se llevó joyas ni ningún objeto de valor, incluso no se llevó ni un centavo de una caja fuerte que Britney Spears se olvidó abierta y llena de dinero la última vez que pisó su hogar hawaiano. Lo único que hurtó el ávido caco fueron dos dvd’s, un spectrum, varios disquettes y un portátil de 18’ sin batería. Pero todo ello con mucho más valor que esa caja fuerte o el joyero con los diamantes de la abuela.






