¿Por qué seguridad va a velar esta zorra si para lo único que sirve es para provocar accidentes? Pues estamos buenos. Y ella está buenísima. Carmen, este cuerpo de seguridad de un Estado cualquiera, cumpla con su cometido o no, representa un icono momentáneo del fetichismo.
Los uniformes, la representación de determinadas figuras laborales, tienden a despertar el morbo de la mayoría de los mortales. Ya hablemos de enfermeras, colegialas, secretarias, o como en este caso, policías. Son un fetiche, un símbolo de la motivación sexual, del despertar de fantasías ocultas que en un ambiente real de lo que se está representando, no sería posible la realización de acto sexual alguno. Sigue leyendo »
















