Ser follada por el culo por primera vez no es moco de pavo, ni por segunda vez, ni por tercera. Aunque acostumbremos a ver embestidas en frío en millones de videos del Internet más depravado, el practicar sodomia requiere su tiempo y sus ejercicios, porque se juega con la salud e integridad de los interiores de la fosa anal. Y como pasa con casi todo, culo sólo tenemos uno.
Unos juegos previos, unos masajes, unos lubricantes, unos dilatadores… nunca van mal, sobre todo si la polla que luego nos va a hacer crujir el lomo, no es Made in Japan.














