Raro es el tío al que no le gusta que le coman los huevos cuando se la están mamando, pero haberlos, haylos. El chavalillo que hoy nos ocupa, es uno de esos que casi disfruta más con unas buenas lamidas de huevos que de polla, y es que las gónadas masculinas, son una de las partes más sensibles del hombre.
Claro que con esa rubiaza que tiene entre las piernas, tan guapa, tan viciosa… es normal que esté encantando de la vida con su lengua recorriendo su perineo y huevos. El secreto está en imaginar que te estás comiendo la más rica piruleta, un delicioso Chupa Chups, da igual… mientras sea un caramelo con sabores exquisitos, exóticos, tropicales… para hacerse la boca agua. Sigue leyendo »















