No sé vosotras, lectoras de Aztepajas, si os gusta comer la polla a vuestros compañeros después de haberos reventado el culo, o si por lo contrario os entran pampurrias de pensarlo, pero que sepáis que es tan normal como echar azúcar al café…
He descubierto que chupar la polla después de haberla tenido en el ojete, es una práctica bastante recurrida en el sexo casero, no sólo en el porno profesional. Porque vale, en el profesional aún hasta da morbo dado que se aprecia la extrema higiene que llevan las actrices, que antes de ponerse a follar les hacen unas lavativas hasta la faringe, pero sin embargo, en el sexo casero no se aprecia tal pulcridad y es para morirse de asco.

















