Cuando yo era pequeño y me quedaba a dormir alguna noche en casa de un amigo, normalmente, solíamos estar jugando a los videojuegos y bebiendo cola-cola antes de irnos a dormir. Si los padres no estaban en casa, sacábamos las revistas porno y mirábamos las mujeres desnudas enseñando los chochos que en ellas aparecían.
Las chicas, en cambio, solían hacer fiestas de pijamas. Imagino que se contarían sus secretillos, hablarían de los chicos que les gustan, de los pechos que les comienzan a crecer, de si alguna tiene ya la regla o no…















