Estás haciendo viaje de camino a casa por carretera con tu novia de copiloto, y en pleno sopor por una recta castellana, larga, ancha y somnolienta, ella ve que estás cerrando el ojo de una manera preocupante.
Antes de acabar estampados contra una plantación de girasoles cazurra y dejar el coche destartalado, te obliga a desviarte por una salida de dudoso destino, y en un semi trozo de hierba alejado del arcén os aparcáis, os bajáis del coche, te la pone dura al pie de la carretera y te hace el mamadón del siglo. Sigue leyendo »













