La ambición por pasar de pasar de 500 a 800 gramos de implante de pechos, ha sido lo que le ha costado la vida a Sexy Cora, en su sexta intervención de aumento de senos. No debería haber sido una operación más complicada de lo normal, pero los riesgos de entrar en quirófano están siempre presentes.
La prensa alemana especula con que la dosis de la anestesia fuese la causa del infarto que la dejó en coma el pasado jueves 13 de enero. Finalmente, un paro cardíaco ha acabado con la vida de esta actriz porno de 23 años. Podría tratarse de una negligencia médica, la autopsia esclarecerá las causas de la muerte.













