Pajilleros. Es viernes, hace calor, este fin de semana me voy de viaje y de pensar en el relax y placer que me espera, estoy sufriendo en el clítoris turbulencias.
Es durante el finde cuando puedo pegarme una maratón de polvos y no preocuparme por nada más. Dormirme follando y despertarme follando. Sin importar el resto del mundo, ni de los problemas, ni el trabajo, y sin importar los penitentes de la habitación de al lado.













