Me hacen gracia muchos de mis clientes cuando sale el tema de conversación de como es el sexo con sus mujeres, con sus parejas, que sale y suelen sacarlo ellos. Advierto que esto no suele pasar con algún que otro chaval de veintitantos o treinta y tantos, estas quejas suelen suceder con hombres ya maduritos, que pasan de la cuarentena vaya.
Los más jóvenes no suelen quejarse del sexo que tienen con sus respectivas esposas o parejas, suele irles de maravilla, vienen a mi, o a otra prostituta cualquiera por morbo, por variar, porque están de viaje y les dio un calentón o por mil otras razones, su queja no suele ser que en casa tienen “una vaca”, más bien al contrario, se muestran felices y elogian a sus parejas.



