Últimamente, durante semana llego muy tarde a mi casa y lo único que me apetece es cenar algo ligero y antes de meterme en la cama, darme un baño relajante con la bañera hasta arriba de agua y espuma.
Para ambientar, algunas veces incluso me pongo velas para iluminar tenuemente y aceites esenciales que ayudan a relajar gracias a su olor que penetra en toda la nariz. Y hablando de penetraciones y para rematar, un patito amarillo con vibrador flotando por el agua y un buen dildo con motor sumergible para suavizarme los bajos bien a fondo. Sigue leyendo »


















