Me voy a la cama, no sin antes compartir con vosotros casi a tiempo real el pajote que me voy a hacer ahora recostada antes de dormir y pegarme mañana el madrugón del 15. ¿Con qué? Con una tetona viciosa, con una jovencita con las montañas bien puestas.
Esta noche la pajichuela va a ir de tetas, de tetas gordas, de esas que de vez en cuando os gusta apretar y notar cómo se desparraman entre los dedos. Tetas merengue, tetas gordas, grandes y blanduchas. Si así son las pajas de vuestras vidas, os va a encantar esta nena. Sigue leyendo »

















