Tan cerca de tus fantasías, y a la vez, tan lejos de tu realidad. Así es tu vida ante el PC, todo el día mirando porno, el Twitter, el Facebook, a ver si alguna chica te ha contestado para tomar algo. El Meetic y otras 30 webs de contactos. Pero no, tampoco hay manera de echar un polvo.
Conclusión: A ver más porno. A fantasear, a soñar, a imaginar que eres tú el protagonista de esos vídeos guarros que te absorben el cerebro y te empapan de sudor las ingles y de semen los calzoncillos. Sigue leyendo »










