La estética emo no me despierta nada, aunque hay chicas seguidoras de esta tendencia que son auténticas muñecas, pero la verdad es que me ponen de 0 a -10.
Y el ejemplo más claro lo tenemos con esta chavalita del video. Tiene unos rasgos que con un look más elegante, sería un auténtico bombón, pero qué le vamos a hacer, ella eligió ser una choni-emo de estas.
Total, que lo que sí me ha llamado la atención e incluso gustado, es la súper mamada que le mete a su rabo de goma. Un rabo de goma barato, de plasticazo puro, pero muy realístico, con buenas dimensiones y unas venitas muy apetecibles.
Entre sus ojos de cocainómana y cómo abre el bocón metiéndose hasta la garganta casi todo el rabo, la imagen roza lo triste y surrealista.
¿Pero os habéis fijado en el énfasis que le pone a la felación? Debe haber tenido muy malas experiencias con los machos de carne y hueso.

