pareja amateur follando ante la webcam, ella es muy peluda

En el primer video, todo comienza con una lánguida mamada, “sin chicha ni limoná”, sin gracia, sin chispa, con gesto de asco en el rostro de ella. No parece tener mucha experiencia en el sexo, menos chupando pollas como un macho merece. Lo curioso es que los lametones se prolongan un buen rato y el estado del miembro sigue amorcillado.

Suele pasar en la recién estrenada mayoría de edad. La juventud, la inexperiencia, los nervios, el precio del kilo de tomates, los padres en la habitación de al lado, la peste del cocido de calamares atravesando la puerta y el vecino cantando jotas aragonesas…


Minutos después, el rabo del joven parece ir cogiendo forma con unos pollazos a la cubana. Porque eso sí, la chica es joven pero ya luce unas bolas como cabezas de orangután.

Pero claro, no tardó en descubrirse el pastel de todo el embrollo, y nunca mejor dicho. Su rabo debía alargarse y endurecerse bien antes de surcar camino por un notable motivo: la selva negra al lado del genital de ella, es un pequeño arbusto a la orilla del río Manzanares.

He ahí la cuestión. Pero una vez puesto en sintonía, haya pelo o no, bien reluce la alegría. Y no hay más que verlo con las embestidas que al final le mete a la frondosa hembra, batiéndose en duelo con la abundante pilosidad perianal por el agujero.

Afortunadamente, el hirsutismo y la dejadez del vello es algo que tiene arreglo, así que también os dejamos con un segundo video de esta misma pareja, donde ya hay una mejor depilación y más pasión entre ambos. Se nota que ahí no picaba tanto el erizo, ¿verdad?

Y vosotros, panda de cerdos, ¿Cómo lleváis el tema de los pelos en las chicas? ¿Os da asco, exactamente igual u os la pone más garrote todavía?