Hay veces que vemos a algún chico o chica que nos atrae físicamente e inmediatamente, comenzamos a imaginarnos cómo sería follar con él o ella, su olor, lo bien que lo hará, las maniobras que empleará, el grado de guarrería que tenga a la hora de bombear, etc…
Pero también es verdad que si llegamos a consumar con esa persona que en un principio nos entró por el ojo, en algunos casos nos decepcionamos al comprobar que es un desperdicio fornicando. Del mismo modo que podemos disfrutar cuatro veces más con alguien que de mano no nos pueda atraer tanto.



















