Cuando las mujeres mantenemos relaciones coitales con hombres, hay veces que hasta nos preocupamos e interesamos por su satisfacción, generalmente cuando hay un vínculo entre ambos que va más allá del “aquí te pillo, aquí te mato”.
Si estamos muy calientes con nuestro compañero de turno, podemos incrementar nuestro ardor aún más viendo cómo goza poniendo cara de guarro, follando y eyaculando en nuestra boca, sobre nuestro cuerpo. Eso nos hace sentir unas cerdas complacientes, entregadas a la pasión del sexo descontrolado.
Pero no nos vamos a engañar, el líquido seminal es algo que, en general, nos da bastante asco, aunque aparentemos lo contrario cuando estamos cachondas como perras en celo. Es el calor que hace que le restemos importancia, hasta que volvemos a poner los pies en el suelo y el culo en la silla.
Los sitios preferidos de los chicos para correrse, suelen ser los menos predilectos para las chicas. Según una encuesta estadounidense realizada al sector masculino, el 46% prefieren eyacular en la boca, el 29% en el culo, el 10% en la cara, otro 10% dentro de la vagina, un 3% en el vientre, un tímido 2% en las nalgas/espalda y un residual 1%, se queda con los pies.

