Fisting de dos maduras lesbianas

Un sábado por la tarde a las 18:00, tan soleado, tan de verano, a las dos amigas de la urbanización lo que más les apetece es irse de tiendas, a las desiertas tiendas que nadie va un día tan maravilloso como hoy.

Las lesbianas en potencia aprovechan el lugar y el tórrido momento para hacer de tan acalorada tarde, un escenón porno que revienta todos los termómetros y casi hace saltar las alarmas de incendios.

Dos rubias maduras, tetonas, milfs impresionantes, morbosas, activas, de ensueño, para comérselas como ellas se comen en el sillón renacentista, coños perfectamente depilados que abren el apetito con sólo mirarlos. Para hincar el diente y pasarse ahí horas y horas hasta escocer. Y es que a la rubiaza más pasiva le entra el puño en todo el coño con un poco de rozamiento, pero a mí se me ha dilatado la vagina para lo mismo sin tocarme, tan sólo con mirarlo… Porque esto no podía ser fruto más que de una película porno.