La eyaculación masculina es para un hombre una explosión de amor concentrado imposible de depositar en todas las zonas de la mujer que se pueda tener por gusto. Unos prefieren en la cara, otros en la boca, otros en las tetas, otros en todas partes… y otros como el búfalo del video, dentro de la vagina de la muchacha.
Su copulación no tiene mucha magia. Se la fornica encima de la cama en una pseudo posición de perra, y ella recibe un buen rato sin rechistar hasta que el hombre que la naturaleza le ha colocado a su lado, se corre dentro de ella. Y de qué forma drena sus testículos en las profundidades de la hembra.
Es tras la corrida cuando descubrimos que la ha perforado sin preservativo y que la cantidad de semen expulsado ha sido bastante generosa, a juzgar por la toalla que le coloque entre las piernas para que se empape de la leche derramada.
¿Cómo de densas son vuestras corridas?

