pareja amateur follando ante el espejo

No sé definir cómo me encuentro hoy. Entre deprimida y feliz. Una de mis mejores amigas es mi antítesis, aunque eso nunca ha supuesto un impedimento para nuestra relación amistosa. O eso creía yo.

Nuestra amistad jamás se vio mermada aún habiéndole confesado que me gustan las chicas, que me gusta el sexo grupal, que me gusta complementar mis relaciones heterosexuales con otra mujer bien receptiva. Eso para ella es una barbaridad, pero sin compartirlo conmigo, llegó a aceptarlo.

El problema se instauró hoy cuando le comenté cuánto me gusta masturbarme y follar delante de los espejos, y grabarlo para luego tenerlo en el PC y verlo cuando me apetezca, en compañía del penitente o en compañía de quien me apetezca. El caso es que se quedó boquiabierta, con la boca más arrugada y pasada que su caducado higo.

Yo ya no sé si es aversión al sexo o simple envidia por estar amargada y reprimida, pero yo para alimentar su extraña reacción, le confesé que escribo en Aztepajas. Le enseñé la web y mis textos, y después de un rato de silencio, me insultó.

No pude hacer más que dejarla delirando y marcharme. Y como sé que esto seguro lo va a leer, decirle que abra su mente, disfrute de la vida y aproveche la belleza de sus tetas para hacerse unas fotos para Aztepajas, que la firmeza de esas tetas sólo dura cuatro días y los cuatro se los pasa malfollada y reprimida.

Le dedico este video de una pareja follando a cuatro patas frente al espejo, que lo mire tranquilamente y reflexione sobre ello, a ver si modifica su percepción sobre la vida y el sexo: