No es rubia ni celestial pero esas alas tatuadas en la espalda la delatan. En alguna de sus vidas fue un angel a la que le fueron arrebatada sus alas originales por pecadora, las felaciones hasta el final en el cielo son castigadas de esa manera.
Una vez en el mundo terrenal, y convertida en una tía buena con varios tatuajes, ha podido dedicarse en cuerpo y alma a lo que más desea, el sexo.
Primero unas fotos delante del espejo deleitándose ella misma con las tetas que el Señor le ha dado y con las que sabe que va a poder chupar un montón de pollas. Luego a usar todos sus orificios corporales para meterse una tranca de un mortal comun y corriente aunque igual de placentera que las pollas de los angeles que, al contrario de lo que se piensa, si que tienen sexo.

.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)







































|