pareja amateur follando en una triste cama

Los pobres también tienen derecho a follar, a pasarlo bien y a correrse deliberadamente. Faltaría más. Por ello, hoy rendimos un homenaje a los que no disponen de los medios más elegantes para echar un polvo sin riesgo de sufrir un ataque alérgico a causa de los ácaros.

Contemplad a esta pareja que se lo monta gustosamente sobre un lecho al más puro estilo “Cuéntame”, sobre una manta de lana estampada y alumbrados por una lámpara de mesa de diseño postguerra.


El polvo comienza con la chica cabalgando como una amazona licenciada, y centra sus movimientos en buscar la fricción del rabo del novio contra su punto G. Se nota que conoce su localización exacta dados sus sinuosos movimientos de cadera. Luego, el chico ya es más light montándola y metiéndole pirulazos, pero los jadeos y gritos de ella son lo más parecido a un grillo resfriado.

¿Cómo ha sido vuestro polvo más lamentable?