Joven masturbandose en publico 01 Joven masturbandose en publico 02

Mira que hay lugares extraños donde una persona puede masturbarse. De hecho, los hemos visto de lo más inverosímiles, como parejas follando en un parque de atracciónes abarrotado de niños, polvos amateurs en los probadores de una tienda de ropa, etc.

Pero que una tía buena tenga el fetiche de masturbarse en un cementerio de verdad, rodeada de cadáveres enterrados y de espíritus merodeando por el espacio, me parece de lo más tétrico.

Claro que cuando uno es amante del exhibicionismo y del sexo en lugares públicos, no queda más remedio que acudir a lugares como este, ya que follando en parques y campos de labor, uno puede caer en la rutina del día a día y acabar desgastando ese fetichismo.

Sólo por respeto a los familiares de los difuntos, espero que esta tía no se encuentre con ninguno de ellos durante su paseo antes y después de sobarse el clítoris hasta el orgasmo, ya que da mucho el cante con la lencería que lleva.