pareja de negros amateur follando en casa

No soy racista, me encantan los negros. Me enloquecen los que cuentan con un vigoroso rabo entre las piernas, que follan como simios y no se les entiende lo que dicen, y menos lo que hablan. No me casaría con un negro, pero tendría a uno guardado durante toda mi vida en el armario. Y vuelvo a repetir: no soy racista.

De todos modos, me encantaría saber qué os provoca más satisfacción a vosotros, si follaros a una negra o imaginar a una mujer taladrada por la mandinga de un negro de importantes dimensiones.

Porque en una negra, al fin y al cabo, sus atributos no varían demasiado de los de una blanca, sin embargo, los negros bien empaquetados cuentan con un aparato que ni el blanco mejor dotado en sus mejores sueños.

Para que os pongáis en sintonía, tomad este video de un par de negros que bien podrían parecer que se están violando mutuamente. Qué asalvajados movimientos, qué alaridos, qué berridos de cucaracha desvirgada por un elefante, qué desenfreno genital, cualquiera diría que el zulú se gasta una batidora moulinex por pene.