Levantarse los fines de semana da pereza, pero más pereza da que te despiertes con un calentón de la Virgen María Santísima y no tengas ganas de utilizar las manos para masturbarte.
En el caso de contar con la fortuna de tener a un compañero acostado en tu misma cama, qué mejor opción que ponerse a retozar encima de él hasta despertarlo y darle forma a la polla morcillona con la que acaba de abrir el ojo.
Es lo que hace la guarrilla del video, que nada más despertar y subir la persiana, se pone a frotarse sobre el novio hasta que éste le hace caso y se la clava bien dura mientras lo cabalga para compensar con la posible insatisfacción que le dejó en la nocturnidad.
¿Os gustan los polvos mañaneros?

