polvo casero en una cama cutre

Pajilleros. Es viernes, hace calor, este fin de semana me voy de viaje y de pensar en el relax y placer que me espera, estoy sufriendo en el clítoris turbulencias.

Es durante el finde cuando puedo pegarme una maratón de polvos y no preocuparme por nada más. Dormirme follando y despertarme follando. Sin importar el resto del mundo, ni de los problemas, ni el trabajo, y sin importar los penitentes de la habitación de al lado.

Y a cuento viene este video de un polvo matutino, que aunque no tenga nada que ver el lugar donde follan con el lugar donde me van a perforar a mí hasta dejarme escocida, y aunque tampoco tengan nada que ver sus cuerpos con el mío y el que me vaya a beneficiar, no deja de tener su punto morboso. Se nota que le ponen pasión al asunto nada más despertar, y además, debe ser habitual en ellos follar como hurones desbocados. ¿Escucháis como suenan los muelles del somier?

Pero ya se sabe, follar no entiende de clases, ni de razas, ni de lugares, ni mucho menos, de somieres y colchones.

¿Qué tal se presenta el weekend?