mujer embarazada masturbandose

Ayer me llegó por mail interno una consulta de Luisa Fernanda, una mujer embarazada de Colombia, lo cual me llamó la atención porque yo no soy sexóloga, ginecóloga ni consultora sexual, ni tan siquiera madre.

Fernandita me contaba en su correo que va por el séptimo mes de embarazo y que en las últimas semanas está notando un incremento muy elevado de su deseo sexual, pero su médico le ha desaconsejado determinadas posturas y penetraciones profundas, por ciertas debilidades en su útero.

Nuestra amiga colombiana está desesperada y segrega más flujos vaginales por su calentón que si estuviese rompiendo aguas, por lo que no sabe qué hacer sin tener temor a dañar a su bebé.

A mí, por lo pronto, lo más seguro que se me ocurre es que haga uso de unos vibradores de goma y se olvide de su marido, pues podrá controlarlos mejor y sin miedo, y por ende, sentirá mucha más satisfacción y orgasmos más intensos.

¿Alguna veterana en el arte del alumbramiento humano que quiera echar una mano a nuestra amiga Luisa Fernanda?