Alba la puta bloggera

Prostitutos sin querer

Autora: Alba Escort

23 agosto 2010 | 3 Comentarios

gigoló

Para ser hombre y ejercer la prostitución hay que ser guapo, realmente guapo, que aunque quienes te llamen sean unas viejales de cuidado o no muy guapas no les sirve cualquier cosa (¿qué necesidad tiene una chica joven y bien parecida de llamar a un prostituto, si chasca los dedos y tiene veinte haciendo cola y deseando follar?), que tontas no son.

Pero claro, estos gigolós suelen cobrar lo suyo y no todas las mujeres solitarias tienen dinero para pagárselo, así que para todo hay trucos, y ahí están un montón de fontaneros, butaneros, electricistas, albañiles y un largo etc. de profesionales ejerciendo el oficio que dicen es el más antiguo del mundo sin querer hacerlo pero a veces… no queda otro remedio.

Hace tiempo, cuando vivía sola, tuve una vecina ya mayorcita, que todos los meses llamaba a algún profesional del ramo que fuese, le daba igual, se ve que andaba deseosa buscaba una avería pequeña (ahí está el truco) que reparar y si no la había la inventaba pero eso no es muy difícil y a follar, y se que follaba con ellos porque la escuchaba jadeando, o sea, el profesional de turno, fontanero pongamos por caso, llegaba a su casa (vivíamos puerta con puerta) y al rato la señora se subía por las paredes de puro placer y yo la escuchaba. No me parecía mal, pero si raro.

Y claro, una conoce a una poquita gente en muchos sectores y oficios, y es curiosa, y pregunta, e indaga y eso de que a un hombretón rudo y salvaje cual albañil sin ducharse le ofrezcan cobrar en carne lo que debía de cobrar en dinero es bastante normal entre según que mujeres, llegan, reparan una avería que suele ser “de mierda” y después la señora finge que no tiene dinero para pagarles porque claro “como usted no cobra con tarjeta ahora no tengo efectivo” evidentemente si la reparación fuese costosa (ahí está el truco) la cosa no colaría, que los tíos tontos no sois, no os vais a follar a una tia no demasiado guapa y a lo mejor entrada en años y perder 500 euros pero ¿y si la mujer no está mal del todo y la reparación es cosa de 20 euros sin materiales o estos cuestan nada y menos? ahí picais (y follais) y os lo pasais de maravilla, y os llaman varias veces y no le poneis pegas, al fin y al cabo ¿a quien le amarga un polvo de “extrangis” a media mañana?

Y es que este tipo de mujeres, cuando da con el adecuado, suele repetir, sin abusar, para que no se aburra, una vez cada més y como logra tener a dos o tres en plantilla pues oye, tres polvos que se pega así a lo tonto:

-por favor, puede venir a mi casa que me gotea un grifo

El fontanero se frota las manos y va corriendo, total, es cosa de media horita, le limpian la fusilería y después el resto del día trabaja más contento que unas pascuas. Llega un momento en el que el grifo que goteaba, extrañamente ya no gotea cuando llega el fontanero ¡milagro! y la señora está en lencería, provocativa ella. Tiempo después el grifo ya no gotea ni nada:

-¿vienes cariño, que tengo ganas de un polvo?

-Ahora no puedo -se hace de rogar el fontanero-

-anda tonto, que te lo vas a pasar bien

Y al terminar lo que está haciendo el fontanero (o el electricista, o el técnico en televisores) va para allá alegre cual castañuelas. No, no os echeis las manos a la cabeza pensando ¡qué dice Alba! ¡será puta! (lo soy, lo soy) ¡yo jamás hice algo así! ¡soy un profesional honrado! si hombre si, tu si, pero hay otros que sin dejar de ser honrados, que una cosa no tiene que ver con la otra, pues oye, van, cumplen su trabajo consolando a esa viudita de buen ver aún y que quiere guardar las apariencias y total… el trabajo no fue gran cosa, si hubo trabajo, o sea, perdieron nada y ganaron un polvete, y como en todo oficio, si lo hacen bien repetirán con esa clienta, así que todos contentos.

Eso si, y esto me lo cuentan varios que tuvieron estas experiencias, el truco consiste en llamarlos para poca cosa, un grifo que gotea, un interruptor que no va, una lampara que no enciende, una lavadora que pierde agua (y después no pierde), en fin, cosillas de poca monta por las que te cobrarán el desplazamiento y cuatro perras. Al decirles que no hay dinero el profesional se cabreará pero, ahí hay que echarle algo de morro, no pasa nada a ellas les gusta el juego, ofrecerle carne de la buena, eso si, siempre con excusas para no perder la dignidad “pensé que tenía dinero” “mira que en estos tiempos no cobrar con tarjeta” “a ver como lo arreglamos porque tu eres muy guapo…” etc. etc. etc. seguro que el asunto, con un buen polvo, como muchas otras cosas, se arregla. Eso si, hay que tener algo de dinero en un cajoncito, más que nada porque algunos profesionales, posiblemente la mayoría, puede que anden bien follados, tengan pundonor y pasen del asunto, o la mujer no sea de su agrado, entonces sin dinero puede que monten la de Dios es Cristo y a alguno hasta se le ocurra llamar a la policía y no es plan, si las cosas se ponen duras se finge que se busca dinero, se le paga y hasta siempre. No suele pasar esto porque entre este tipo de mujeres la voz se corre y suelen saber a quien llamar, sin abusar, que el hombre también tiene que trabajar y ganarse el jornal, para él y para su familia.

Policía follando

Me cuentan también que en caso de no tener dinero, o no querer gastar en estos affaires hay otra solución, más peliaguda, quizás, pero a veces cuela: hay cierta señora en Madrid (a lo mejor hay más de una) a la que colarle no le cuela, pero al menos algunos policías se traen un bonito cachondeo con ella y algún polvo que otro parece que ya echó con alguno de ellos. La mujer llama a la policía porque escucha ruidos en su casa, ora en el techo, ora en el suelo, ora… donde se le ocurra, así que allá van los uniformados a servirla y a protegerla, ella aparece asustada, temerosa (¡ay que me violan o me secuestran! les dijo un día) pero eso si, con un batín que le transparenta todo y zapatos de tacón, que es lo más cómodo para estar en casa, sobre todo cuando estás asustada y escuchas ruido, los policías miran y remiran y ella comienza a provocar, los policias, que tienen que guardar las formas, le dicen que se largan y que no de mucho la lata, que ya está mayorcita para ciertos juegos pero ella, sibilina, les hace saber que pueden pasar por allí al acabar el turno de servicio y… sospechan que alguno que otro pasa, hasta que se aburre de ella, o ella de él ¿por qué sospechan esto? pues porque de pronto esta señora llama casi a diario y de repente… deja de llamar por un plazo bastante largo ¿por qué no llama? pues piensa algún amigo policía que la cosa es que anda satisfecha y ¿quien la satisface? pues ya está, creo que no necesitais muchas explicaciones. Lo bueno es que la señora tiene donde elegir, cuando se harta de la Policía Nacional llama a la Municipal, y menos mal que no vive en el extrarradio, que si viviese allí seguro que también llamaría a la Guardia Civil. Los bomberos no saben ni que existe esta buena señora, pero claro, es que los bomberos por ir a según que chorradas después pasan factura y no es cosa de gastar un dineral para intentar follarse a un bombero y que no de resultado, que si no cobrasen me da a mi que con el personal masculino que hay entre los bomberos de Madrid esta buena señora le pegaba fuego a la casa con solo quitarse las bragas. (chicos, olvidadlo, este truco no da resultado con las mujeres policía).

Lo malo de este tipo de prostitución es que en ella nadie gana nada salvo… la mujer, que andaba caliente y le apagan el furor uterino o los dos un buen polvo.

¿Algún lector, profesional de algún sector, se ha visto en estas lides? ¿cobrasteis, follasteis o le montasteis una de padre y señor mío? y si no os visteis en estas situaciones y un día os sucediese ¿qué hariais? ¿alguna lectora se folló con algún truquillo a algún profesional? más de una seguro que ofreció sus servicios sexuales a un policía a cambio de no ser multada pero eso… es tema para otro post.

3 Comentarios:
  1. | Fallen dice:

    Me pasó algo por el estilo trabajando una suplencia de personal de mantenimiento en un hotel con una huesped, no me la cepillé en el propio hotel pero a raiz de un problema con el grifo del baño acabamos los dos intimando de manera más profunda.

  2. | art dice:

    Geniales como siempre tus historias, Alba. Los hay que hemos estudiado 30 años y no tenemos para un piso decente y los hay que con cuatro clases se ganan un dineral haciendo arreglillos y cobrando precios desorbitados. Y encima, algunos se acaban pinchando a las clientas. Qué injusticia, ¿no? Ya les vale a algunas mujeres, que valoran más un mono de trabajo sucio que tres carreras y un doctorado… Por cierto, ¿y qué hay del pica-piedra? ¿Cómo acabó la historia? Saludos.
    art

  3. | Alba Escort dice:

    Vamos, que te lo pasaste bien ¿o no Fallen?

    Gracias Art.

    Es que… de verdad, un señor limpito y elegante, vestido de traje y corbata gusta para llevarlo a pasear a sitios elegantes, pero el lado oscuro de nuestra mente… cuando ve a ese albañil sudoroso en camiseta de tirantes… que quieres que te diga, nos pone más. Aunque también hay historias con gentes de carrera, no te vayas a creer.

    La hisotoria de mi picapiedra la seguiré, no te preocupes, todo llega, a ver si mañana o… pasado mañana ;)

Sobre mi

Soy Alba y llevo una doble vida. Soy escort desde hace 1 año y estoy casada sin que mi marido sepa nada de lo que hago.

Esta identidad oculta me hace sentir viva y en este blog os voy a hablar de mi, de sexo y de la prostitución.