Cuánto darían muchas personas por volver a tener la edad de 19 años y volver a sentirse jóvenes saliendo a las discotecas, bebiendo mucho alcohol y fumando como lo hacían a esa edad. Toda la tarde del sábado durmiendo la siesta para levantarse a media tarde, darse una ducha, comenzar a pintarle los labios, colorete en el rostro y depilarse las piernas.
Las más atrevidas se depilaban el coño y se disponían para que esa misma noche fuera penetrado por la polla de algún musculoso en los baños de un bar mientras mantenían la puerta cerrada con el culo o alguna pierna.
Las menos atrevidas, se pegaban la noche bailando esperando a que algún chico les metiera la lengua en la boca y a la mañana del lunes poderlo contar a sus amigas de clase en la universidad.
Universitarias, sin duda alguna, la mejor época de la vida para las chicas en las que las noches de fiesta, el sexo en las orgías porno que se montaban en las casas de sus amigas erasmus que venían a zorrear en un país latino, y la total despreocupación por los aspectos más relevantes de la vida eran y siguen siendo los aspectos comunes de la mayoría de las universitarias de nuestro país.









