Internet es el paraíso de la información, de las comunicaciones, del morbo, pero también de los psicópatas y amorales. Un paraíso lleno de placeres e ilegalidades, de fantasías prohibidas y arriesgadas.
En un alto porcentaje, Internet es sinónimo de sexo. Gracias a Internet, muchas son las personas que han perdido la virginidad o que consiguen tener de vez en cuando alguna relación sexual esporádica. Vamos, que por estos lares siempre hay un roto para un descosido. Aunque no es sólo un campo de fantasía para los feos, faltaría más.



















